La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció una meta de 38,455 inspecciones para 2026, dirigidas principalmente a centros de trabajo con mayor riesgo de incumplimiento. Para los empleadores, conviene identificar y corregir contingencias antes de recibir una visita, especialmente cuando existan quejas, accidentes o inconsistencias en el cumplimiento laboral. Así lo informó la autoridad en su comunicado del 21 de septiembre de 2026.
El Programa de Inspección 2026 consolida un modelo de vigilancia basado en análisis de información, herramientas tecnológicas y coordinación entre autoridades. Sus prioridades abarcan seguridad y salud, condiciones generales de trabajo, subcontratación, capacitación y prevención de la injerencia patronal en la vida sindical. El programa orienta la actuación inspectiva; por sí mismo, no crea nuevas obligaciones patronales.
La estrategia contempla atender riesgos, quejas y accidentes como ejes prioritarios, así como fortalecer la vigilancia de los servicios especializados. También prevé acciones para proteger a grupos en situación de vulnerabilidad y verificar condiciones laborales en campos agrícolas y plataformas digitales.
Ante este panorama, recomendamos a las empresas concentrar su preparación en cinco acciones:
- Revisar el cumplimiento por centro de trabajo. Contrastar contratos, recibos de nómina, controles de jornada, descansos, vacaciones y prestaciones con las condiciones reales de operación. Una carpeta documental completa pierde utilidad si sus registros no coinciden con lo que ocurre en la práctica.
- Priorizar la prevención de accidentes. Identificar las normas de seguridad y salud aplicables, revisar los riesgos de cada actividad y documentar las medidas correctivas. Los antecedentes de accidentes y las quejas merecen atención inmediata, pues forman parte del enfoque prioritario de vigilancia.
- Auditar los servicios especializados. Revisar la vigencia y alcance del REPSE de los proveedores, los contratos y los servicios efectivamente prestados. La revisión debe abarcar cómo opera la contratación y qué evidencia respalda su cumplimiento, además de comprobar la existencia del registro.
- Acreditar la capacitación y revisar las prácticas internas. El programa prevé evaluar la existencia, pertinencia y aplicación efectiva de los programas formativos. También conviene revisar las medidas contra la discriminación, el acoso y la violencia laboral, así como las prácticas de mandos y recursos humanos que puedan afectar la libertad sindical.
- Preparar la atención de inspecciones. Designar responsables, mantener accesible la documentación y establecer un procedimiento para atender visitas y requerimientos, registrar lo solicitado y dar seguimiento oportuno a observaciones y plazos.
La preparación debe traducirse en correcciones verificables, con responsables y fechas de cumplimiento. Una revisión preventiva permite concentrar recursos en las áreas de mayor exposición y responder de forma ordenada ante la autoridad.
En Vega Guerrero apoyamos a las empresas en el diagnóstico de sus obligaciones laborales, la implementación de medidas preventivas y la atención de inspecciones. Contáctanos para evaluar el nivel de preparación de tu organización.



